Razones para la integración en el 25º aniversario de la Caída del Muro

La construcción europea es uno de los proyectos políticos más importantes del siglo XX. El proceso de integración, que surgía en el ámbito económico, tenía también desde su origen unos objetivos políticos, y estaba basado en unos principios y valores compartidos. La Europa actual, que empieza a vislumbrar el camino de la recuperación tras una grave crisis económica, ha alcanzado muchos de los logros que, en los años 50, parecían irrealizables.

Esos objetivos y valores fueron destacados por los llamados padres de Europa, grandes hombres, líderes y pensadores, cuya obra acabó condicionando el curso de la historia.

Resulta indispensable recuperar las ideas de esos grandes pensadores, capaces de preconizar y defender la importancia del papel de Europa como actor global, y la necesidad de crear una solidaridad entre Estados para alcanzar la prosperidad común. Estos autores permiten a los ciudadanos, además, entender el debate europeo de manera relacional, integrando distintas perspectivas, promoviendo a su vez la participación en la vida democrática europea.

De esos protagonistas de la integración queremos resaltar a Konrad Adenauer, uno de los padres fundadores de la Unión Europea; tras la dramática experiencia de la guerra, luchó por una Europa unida bajo unos principios y valores, con Alemania integrada en ella.

Además, la Caída del Muro y el proceso de ampliación al este nos recordaron que la UE no es sólo un proyecto económico, sino un proceso basado en unos principios y valores compartidos. Como dice el artículo 2 TUE: “La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres”.

La Gran Ampliación que siguió a la Caída del Muro permitió a la Unión recuperar las ideas fundacionales para extenderlas al este, y así culminar un proceso de integración que hasta entonces había quedado circunscrito a los países de Europa Occidental.

El Instituto Universitario de Estudios Europeos, en su compromiso con la divulgación y promoción de los valores europeos, quiere desarrollar esta propuesta de acción dedicada a fomentar el interés, la participación y el fortalecimiento de la ciudadanía europea mediante el conocimiento sobre los ideales fundacionales europeos.