Objetivos

1. Conocer cuáles son los métodos de solución, resolución y manejo de conflictos y su diferente aplicación en función del caso concreto.

2. Aprender los elementos esenciales del arbitraje comercial internacional.

3. Estudiar la normativa aplicable para la resolución de conflictos en un arbitraje internacional.

4. Desarrollar las funciones de asesoramiento en materia arbitral.

5. Actuar en un procedimiento arbitral, tanto como árbitro como asesor de parte.

6. Elaborar un laudo arbitral.

7. Asimilar el papel de la juridiscción estatal durante y al finalizar un arbitraje.

8. Relacionar los motivos y procedimientos a seguir para la ejecución y el execúatur de los laudos arbitrales extranjeros.

9. Formarse en el sistema de recursos frente a un laudo.

10. Analizar las especificidades del arbitraje de inversiones.

11. Advertir las especificidades y requisitos propios del arbitraje societario así como su fundamento.

12. Instruirse en el funcionamiento especial del arbitraje de consumo y sus particularidades.

 

¿Qué es el Arbitraje?

* El arbitraje es el instituto de Derecho privado por el que los conflictos, por voluntad de las partes, son sustraídos a la justicia estatal para ser resueltos por individuos revestidos de la potestad para juzgarlos con carácter definitivo. Es un medio, entre los muchos alternativos a la jurisdicción para la resolución de conflictos, que busca la pacificación de los problemas con ciertas ventajas sobre el procedimiento judicial.

* Naturaleza pluridisciplinar: En el campo del Derecho, abarca cuestiones tanto del Derecho civil como procesal, mercantil e internacional. Aunque también puede tener una naturaleza diversa a la jurídica si el tipo de conflicto y las partes así lo quieren, como podría ser el campo de las ingenierías, arquitecturas, etc.

Características

a) Tiene carácter de “justicia consensuada”.
El arbitraje tiene su origen en un contrato, a través del cual las partes de dicho convenio han expresado su consentimiento para someter las diferencias que puedan surgir o que ya hayan surgido a un tercero, conforme a la autonomía contractual, pero dentro de los límites impuestos por la Ley. Esta implicación de las partes, en la solución de los posibles conflictos, genera una expectativa de eficacia del resultado mayor que la que se alcanzaría a través de una sentencia.

b) Es un método heterocompositivo para resolver controversias jurídicas.
Los métodos heterocompositivos, en contraposición con los métodos autocompositivos, en los que son las mismas partes involucradas las que resuelven el problema, implican que un tercero imparcial, en este caso el árbitro, es quien debe solucionar el conflicto, no los afectados mismos.

c) Es una vía rápida.
El arbitraje con los plazos establecidos por la Ley y por las partes, pretende que el remedio llegue en el momento preciso, con el fin de dar una respuesta más adecuada a las necesidades de los ciudadanos.

d) Es un medio alternativo a la jurisdicción.
Las partes de un litigio disponen de la vía por medio de la cual buscan resolver el conflicto y alcanzar los mismos objetivos, de justicia y de seguridad jurídica, que se obtendrían a través de un procedimiento judicial. A través del arbitraje no se busca obtener una solución de “segunda clase” con relación a una sentencia, sino que las partes de un conflicto pretenden que éste sea solucionado dentro del ambiente contractual en el que se desenvuelven.

e) La función encomendada al árbitro será la resolución de conflictos.
Debe existir una controversia entre derechos enfrentados que las partes suponen tener y que van a tratar de resolver a través de un arbitraje. No se puede confundir este instituto de Derecho procesal con valoraciones de hechos o con la determinación de un elemento de un contrato, sino que es indispensable el elemento de litigiosidad o discrepancia de las partes sobre su propia conducta en relación con el contrato o negocio jurídico principal, ya sea sobre su existencia, eficacia, validez, interpretación o cumplimiento.

f) La solución del conflicto tiene carácter definitivo.
Esto es lo que se conoce en el arbitraje como “one shot”, lo que significa que las partes acuerdan someter el conflicto a un árbitro para resolver en una única instancia el conflicto, sin que exista posibilidad de ulteriores recursos. Una vez dictado el laudo, deviene firme y con los efectos de cosa juzgada.