
La iglesia de San Cipriano acoge la primera edición del curso de CEU Summer University 2026 que convierte un templo del siglo XII en aula para pensar Europa desde sus raíces.
El arte románico, el primer gran estilo que se difundió de forma coherente por buena parte de Europa entre los siglos XI y XII, ha centrado el curso «El románico: memoria viva de Europa», celebrado en Zamora del 16 al 18 de junio. La iniciativa, enmarcada en la CEU Summer University 2026, está organizada por el Real Instituto Universitario de Estudios Europeos (RIDEE) de la Universidad CEU San Pablo en colaboración con la Diócesis de Zamora, y reunió a medio centenar de participantes en la iglesia románica de San Cipriano, que sustituyó a las aulas durante las tres jornadas.
El curso abordó el románico como el primer lenguaje artístico común del continente y como una clave para comprender la identidad cultural europea. Antes de existir como proyecto político, Europa ya estaba conectada por monasterios, rutas de peregrinación, talleres de canteros y programas iconográficos compartidos. Zamora, una de las ciudades con mayor concentración de románico de Europa, se planteó como aula idónea para ese recorrido.
En la organización colaboraron, junto a la Diócesis, la Fundación ZamorArte, el Instituto de Estudios Zamoranos «Florián de Ocampo» y la Diputación de Zamora. D. Juan Carlos López Hernández, responsable de ZamorArte, desempeñó un papel destacado en la preparación del encuentro. Los participantes fueron acogidos en el Seminario Diocesano San Atilano, donde el párroco José Alberto Sutil Lorenzo se ocupó de su recepción.

Mayor Oreja: «Esto es simplemente un arranque»
El acto institucional, celebrado el miércoles 17, reunió a D. Jaime Mayor Oreja, presidente del RIDEE, y a Fernando Valera, obispo de Zamora. Ambos coincidieron en presentar el patrimonio cristiano no como una herencia del pasado, sino como una realidad con vigencia actual.
Mayor Oreja agradeció el impulso del obispo, «clave y determinante» para traer el curso a la ciudad, y vinculó el románico con tres facultades: la memoria, para recordar que expresa una cultura viva de Europa; la inteligencia, para entender su papel en el rearme moral, cultural, social y económico de territorios como Zamora; y la voluntad, para dar continuidad a la iniciativa. «Esto es simplemente un arranque», afirmó, al defender que estos cursos «deben perseverar y mantenerse».
El presidente del RIDEE situó además el curso como precedente del Gran Congreso Internacional que el Real Instituto impulsará junto a CEFAS en 2027, con motivo del 70.º aniversario de los Tratados de Roma. El encuentro se plantea como una propuesta de refundación de Europa a partir de sus fundamentos cristianos y del legado de los padres fundadores del proyecto europeo.
«El románico unió territorios sin uniformarlos, dio unidad sin destruir la diversidad» — Excelentísimo y Reverendísimo Señor Don Fernando Valera
Valera, por su parte, agradeció al CEU «haber querido mirar hacia esta tierra» y definió el románico zamorano como «una verdadera palabra pronunciada en piedra». Subrayó el valor de celebrar las sesiones dentro de un templo: «Aquí no hablamos del románico desde fuera, lo escuchamos desde dentro». Recordó que el románico «unió territorios sin uniformarlos, dio unidad sin destruir la diversidad» y reivindicó este patrimonio —presente en Zamora, Toro, Benavente o San Pedro de la Nave— como «una de las grandes cartas de presentación de la provincia», y no como «un adorno urbano» ni «una postal detenida en el pasado». Citó el trabajo de ZamorArte en proyectos como la Milla Románica y la intervención en la iglesia de la Magdalena, donde la fundación invierte cerca de 500.000 euros.
Tres jornadas de paneles, visitas y música
El programa combinó mesas de debate, visitas guiadas y actos litúrgicos. La primera jornada (16 de junio) se abrió con el panel «El logos de la fe en la piedra. Contexto y génesis del arte románico», con D. Alejandro Rodríguez de la Peña, catedrático de Historia Medieval de la Universidad CEU San Pablo, y D. José Manuel Chillón, catedrático de Filosofía de la Universidad de Valladolid. Por la tarde, el panel «El lenguaje simbólico del románico» reunió a Dña. María Rodríguez Velasco, profesora titular de Historia del Arte del CEU San Pablo, y a Dña. María Arriola, doctora por la Universidad Complutense y profesora adjunta del CEU. La jornada se cerró con una visita introductoria al entorno episcopal y catedralicio de la ciudad.
El segundo día (17 de junio) lo inauguró el panel «La belleza como vía de conocimiento. El románico en la tradición estética europea», a cargo del poeta, traductor y gestor cultural D. Julio Martínez Mesanza, Premio Nacional de Poesía en 2017. Tras el acto institucional, el panel «El románico ante el mundo contemporáneo» corrió a cargo del periodista y escritor D. Julio Llorente, editor en CEU Ediciones y director de Ediciones Monóculo. La tarde se dedicó a la visita «Zamora románica: una ciudad europea en piedra», que recorrió la Catedral, San Claudio de Olivares, La Magdalena y Santa María la Nueva, entre otros monumentos.
La última jornada (18 de junio) culminó con la conferencia de clausura «Zamora románica. La perspectiva de un paisaje cultural», impartida por D. Marco Antonio Martín Bailón, presidente del Instituto de Estudios Zamoranos «Florián de Ocampo», arquitecto y profesor de la Universidad de Valladolid.
Clausura en San Vicente Mártir
El curso se cerró con una misa cantada en la iglesia de San Vicente Mártir, acompañada por el canto gregoriano del coro Capella Ocellum Duri. Durante la celebración pronunció unas palabras el párroco José Alberto Sutil Lorenzo, quien en su homilía animó a los participantes a levantarse cada día con ilusión, a tratar de hacer el bien a los demás.
«El románico nos recuerda que Europa no nació solo de tratados o mercados, sino también de una manera de mirar a Dios, al hombre, a la comunidad y a la belleza», resumió Monseñor Valera, quien reivindicó Zamora como «una tierra pequeña en población, pero inmensa en memoria, belleza y vocación europea».
