Identidad cultural Europea

Identidad cultural EuropeaDecía Robert Schuman que por encima de las instituciones y en respuesta a una aspiración profunda de los pueblos, nos encontramos la idea de Europa. Esa idea descubrirá a todos las bases comunes de nuestra civilización y poco a poco irá creando un lazo semejante al que antiguamente forjaron las patrias, siendo la fuerza contra la cual se romperán todos los obstáculos.

La Unión Europea es más que la creación de un espacio económico común. Europa aspira a una Unión política, capaz de despertar un sentimiento de identidad y pertenencia. La realidad de una comunidad política depende no sólo de la existencia de un proyecto estructurado en torno a elementos jurídico constitucionales - separación de poderes, control efectivo del poder por parte de los ciudadanos, participación en la toma de decisiones, garantías judiciales...-, sino que depende también de la fortaleza del vínculo que constituye esa comunidad.

Las voces que desde hace años solicitan que la construcción europea no se limite a lo económico, sino que comprenda también lo cultural, se han intensificado en los últimos años, al tiempo que se han dado pasos significativos en la unión política y se han planteado nuevos conceptos, como la ciudadanía europea, que más allá del mercado, afectan al sentimiento de pertenencia, a la lealtad y a la identidad, y que se fundamentan no sólo en el orden económico y político, sino también en el cultural, en una herencia común y en una comunidad de cultura. En estas circunstancias, la cuestión cultural, que afecta al imaginario simbólico colectivo, es esencial para el futuro del proyecto político europeo.

Se ha dicho que el rasgo característico de la historia del pensamiento en Europa, y que en cierto modo forma parte de su identidad, es la idea de crisis, la capacidad de crítica interna, de revisión de sus propias instituciones, de diálogo razonable y por tanto de apertura, de evolución. Es cierto, pero este sentido crítico característico de Europa, siendo esencial, no debe hacernos olvidar la necesidad de la apertura a la tradición y los valores, sin la cual el humanismo puede volverse inhumano, como la historia europea tristemente ha demostrado. Los valores representados por Europa deben dar forma al proyecto europeo, constituyen su identidad, porque, como decía Ortega, Europa es el único continente que es además un contenido.

Esta línea de investigación aspira a contribuir a repensar Europa y su cultura desde sus raíces, y contribuir al estudio y debate acerca de la identidad europea común. Con este fin, el Instituto Universitario de Estudios Europeos publica, junto a la Editorial Encuentro, la colección de libros titulada “Raíces de Europa”. En esta colección se publican libros representativos del pensamiento europeísta y de los padres fundadores de Europa, en el contexto del pensamiento social y político del siglo XX.

Otra línea de investigación en esta materia hace referencia a la acción cultural emprendida por la Unión Europea desde sus comienzos hasta nuestros días. En este ámbito, se analiza la acción cultural desarrollada antes de Maastricht, cuando el Tratado apenas contenía referencias a la cultura, y tras la reforma, que incluyó nuevas bases jurídicas que han permitido una más intensa y eficaz acción cultural de la Comunidad Europea.